Ya has resumido perfectamente tu Trabajo Final y has realizado una presentación de 10. Ahora toca defenderlo… La idea de exponer tantas ideas y conceptos ante un tribunal que van a evaluar cada uno de tus movimientos y palabras, puede ser aterrador. Son muchos los estudiantes que tiemblan al pensar en la defensa de su TFG, TFM o Tesis Doctoral ante un tribunal, pero tranquil@, no es para tanto.

La habilidad de hablar en público se puede aprender con la práctica. Cuanto más preparad@ estés, más fácil será para ti la defensa de tu trabajo académico.

Aquí te dejamos algunos consejos para que lo superes con éxito:

PRACTICA UNA Y OTRA VEZ

La habilidad de hablar en público se puede aprender con la práctica. Cuanto más preparad@ estés, más fácil será para ti la defensa de tu trabajo académico. Por eso, es muy importante practicar la presentación todas las veces que puedas.

HAZ UN RESUMEN EFICIENTE

Una de las claves de éxito para una presentación eficaz de tu proyecto académico se centra en  realizar un buen resumen de tu Trabajo sintetizando en pocos minutos los aspectos claves, intentado que todo se entienda sin demasiados detalles. Procura no dejarte nada en el tintero y resumir lo suficiente, la brevedad y la precisión son más importantes que nunca.

CALMA LOS NERVIOS

Confía en tus capacidades y trabaja para comunicar tus conocimientos de la forma más eficaz. Piensa que eres el mayor experto en la sala, así que estás en una posición privilegiada. Para ello, es importante mostrarse muy segur@ y calmad@. Es recomendable que tengas algo entre las manos (como un bolígrafo) porque puede ayudarte a controlar los nervios. Además, evita tics, coletillas, movimientos excesivos o balbuceos, ya que son signos inequívocos de nerviosismo.

PREPÁRATE MUY BIEN

Recuerda que la presentación es un recurso de apoyo para comunicar tus ideas del Trabajo, no una libreta de apuntes. Estudia tus diapositivas y practica delante de un espejo, una y otra vez. Recuerda que uno de los errores más comunes es mirar demasiado la presentación y, por tanto, dar la espalda a la audiencia. Procura dirigirte siempre al jurado, como si estuvieras narrándoles una historia. Es correcto llevar anotaciones, pero no las leas literalmente ni agaches la cabeza durante demasiado tiempo, ya que no ayuda a que la información se transmita de forma clara. Está bien echar un ojo a la presentación y desviar la mirada de vez en cuanto, pero tu atención debería permanecer en el tribunal.

Author: alejandro

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